Nadar es como volar

Por Heraclio Bernal Figueroa

¿Alguno de ustedes alguna vez soñó con volar? Cuando eres niño este tipo de sueños es más común.

¿Recuerdan haberlo hecho? Yo sí, recuerdo volar sobre mi cuarto, levantarme en vuelo lentamente y pasar por el pasillo de mi casa materna, salir volando hacia la calle. Meterme en cada rincón y lugar que se me antojaba, pasar por los techos, entre los árboles, mover simplemente los brazos y elevarme más y más. En muchos sueños salí del peligro alejándome volando, un simple salto y dejaba la amenaza atrás, algunas veces no era tan simple, pero esos sueños prefiero no recordarlo… solo los agradables.

Muchos años después leí que las personas que sueñan con volar simbolizan inspiración, el deseo de trascender de lo común.

Volar es el símbolo de la libertad. Y nadar es la sensación más cercana que he encontrado a volar, cuando nadas, tus brazos se convierten en tus alas, el agua te da la sensación de ingravidez, de que pesas menos. Y es verdad, porque literalmente flota. No sé si por eso me gusta y disfruto tanto nadar.

De lado están los beneficios a tu salud, el incremento a tu capacidad respiratoria, el beneficio a tu corazón, el hecho de ejercitar tus músculos sin prácticamente impacto a tus articulaciones. Todo eso de verdad se aprecia, sin embargo, para mí, es secundario. La sensación de libertad que nadar te otorga, sobre todo nadar en mar, en aguas abierta, no la cambio por otro deporte. Todos me gustan, el basquetbol, fútbol, béisbol, correr, bicicleta, senderismo, arquería. Sin embargo, nadar en el mar te llena.

 

La oportunidad de que los lobos marinos pasen a tu lado, que los delfines crucen por debajo de ti, es incomparable.

Aprendí a nadar de niño, por alguna razón aprender para mí fue fácil, natural; mis hermanos y yo aprendimos en una alberca que nuestro padre construyó a lado de nuestra casa. Tuvimos esa buena fortuna y creo que de alguna forma todos aprendimos igual, casi sin darnos cuenta, como aprender a caminar.

No recuerdo haber conocido técnicas hasta que estuve estudiando la secundaria, época en la cual me invitaron a participar o más bien dicho a “formar” el primer equipo de Waterpolo en Hermosillo, comenzamos a entrenar en las recientemente inauguradas instalaciones del Centro de Usos Múltiples.

Era todo nuevo y perfecto, una alberca olímpica impresionante para unos jóvenes de 15 a 16 años de edad: Ahí empecé a contar por primera vez mi entrenamiento en kilómetros.

Una vez, sentados todos con nuestro entrenador, que me gustaría mucho poder recordar su nombre, a la orilla de la Alberca Olímpica, pregunto: ¿Cómo se llamará el equipo? en esa tarde, en una lluvia de ideas de 5 minutos, surgió el nombre de Delfines, creo que todavía existe un equipo de Natación llamado así actualmente.

Debo comentar que nunca fue posible tener un duelo contra otro equipo…¿la razón? No había más equipos, solo jugábamos entre nosotros. Creo que por esa razón muchos desertaron o desertamos poco a poco de aquel equipo.

Sin embargo nadar es algo que siempre ha estado conmigo. A veces más cerca, a veces más lejos.

 

Conocí el Kayak

Después de muchos años batallando con lanchas, motores y remolques, conocí el kayak. La independencia que éste te da me atrapó.  Realmente puedes llegar a sentir como el kayak fuera parte de tu cuerpo cuando vas navegando. Practicar este deporte me llevó al proyecto de intentar cruzar de Sonora a Baja California.

Eso me llevó a planificar una ruta, una estrategia, un plan de entrenamiento. Fue un proyecto que me llevó 3 meses de preparación física,  entre gimnasio y práctica en el mar, El entrenador Omar Ayón y yo tuvimos nuestra primera intervención y por primera vez en mi vida conocí un gimnasio e hice pesas para fortalecer mis músculos.

El cruce a Baja California duro 5 días, navegaba en promedio 30 km por día, lo hacía solo, sin embargo, tuve el soporte de una lancha que me esperaba en los puntos acordados para realizar campamento. La Isla del Tiburón fue tocada de dos lugares antes del siguiente punto, la Isla de San Esteban, de ahí a la Isla San Lorenzo, y por ultimo las costas de la Baja.

En las mañanas o madrugadas ellos (mis compadres Ricardo Sánchez e Ismael González, junto con el Capitán Saúl García) salían un par de horas después que yo. Nos hablábamos por radio o algunas veces nos veíamos en el camino y seguían su rumbo al punto acordado.

Fue una experiencia llena de aventuras, buenos y malos momentos, finalmente logré llegar a un punto en Baja California llamado San Francisquito.

El mismo kayak unos años después me llevó a una aventura por el río. El plan original era ser el primero en navegar el Río Yaqui desde sus orígenes, donde nace con el nombre de Río Grande cerca de Bacerac y Huachineras, hasta su desembocadura con el mar, pasando por los canales de Ciudad Obregón.

La falta de agua en algunos tramos del río no lo hacían navegable en su totalidad en la época del año en que lo planeé, así que tuve que modificar mis expectativas y planifique un viaje en solitario con punto de partida en el bonito Pueblo de San Pedro de la Cueva y con terminación en el Puente de la Carretera Hermosillo a Yécora, muy cerca de la comunidad de Tonichi. Éste viaje me llevó dos meses de preparación física en gimnasio y me llevó 3 días en el río. Estuvo lleno de aventuras y momentos inolvidables, personas fantásticas, fauna, paisajes maravillosos, narcos. Me dejó unas de las experiencias más gratas que recordaré en mi vida deportiva. El río es diferente. Muy diferente al mar, se vive y se disfruta diferente.

 

El regreso a la natación

Debo admitir que entre retos, aunque siempre trato de mantenerme activo físicamente, no siempre lo hago, el trabajo, las obligaciones, a veces me han hecho descuidarme. Estaba en un lapso de ocio cuando me sacudí a mí mismo y empecé a activarme nuevamente. Insanity, correr, un poco de pesas, bicicleta, algún triatlón y retome la natación.

¿Cómo surgió la idea de cruzar nadando el Canal del Infiernillo? Con exactitud no lo sé. Recuerdo alguna vez, que al regresar de la Baja en kayak mi familia me espero con una comida de recibimiento en una casa en Bahía de Kino. Ahí mi madre preocupada como siempre por mí, se quejaba de mis retos. Mi compadre Ismael, en forma de Broma le dijo: “Y el siguiente…. va a ser nadando!!”.

Él lo dijo en tono de broma. En mi mente se quedó grabado en serio.

Años después, pescando en un bote con Saúl García, el capitán que me ha acompañado casi siempre, me comentó que había llevado a un par de nadadores de la Ciudad de México, los cuales habían nadado de la Isla del Tiburón con rumbo a la Isla de San Esteban por 6 horas.  La corriente del agua los desvió tanto hacia el Norte que no pudieron continuar, dado el riesgo de que el bote de Saúl se quedara sin combustible suficiente para el regreso.

Cuando Saúl platicó esto conmigo se encendió en mí una luz de alarma que me dijo: “Apúrate, el primero en nadar el Infiernillo debe ser un sonorense”. Y empezó la estrategia, el primer paso fue contactar a mi entrenador de años, Omar Ayón, al platicar con él del proyecto,  lo tomó con toda seriedad y aprovechó de meterlo como su proyecto de Titulación de Maestría en Alto Rendimiento.

Eso nos abrió varias puertas y ventanas que estamos aprovechando, ejemplo: el soporte de la Nutrióloga Deportiva, Marquelia Jardín de Rosas, el préstamo de las instalaciones del Centro de Usos Múltiples para el entrenamiento con el soporte y buena disposición siempre de René Hernández. Los consejos de personas altamente capacitadas en el deporte como el doctor Roberto González Fimbres.

El cruce está planeado buscando las mismas distancias o similares a las distancias de los grandes mares. El famoso reto de los “Siete Mares”, últimamente logrados por el asombroso nadador mexicano Antonio Argüelles.

  • Canal del Norte                        entre Irlanda y Escocia                                               33.7 KM
  • Estrecho de Cook                     entre  Isla del Norte y Sur de Nueva Zelanda           26 km
  • Canal de Molokai                     entre las Islas O’Ahu y Molokai en Hawai               41.8 km
  • Canal de la Mancha                  entre Francia e Inglaterra                                         34 km
  • Canal de Catalina                     entre California y la Isla Catalina                            33.7 km
  • Estrecho de Tsugaru                 entre las Islas Japonesas de Honshu y Hokkaido    47km
  • Estrecho de Gibraltar               entre España y Marruecos                                          47 km
  • Cruce del Canal del Infiernillo  entre la Isla del Tiburon y Bahia de Kino               31 km

A partir de ser un reto personal, además la titulación de mi entrenador, pensamos que por la complejidad que presenta el Canal del Infiernillo, dadas sus corrientes fuertes y oleaje cambiante, pudiera llegar a ser interesante reto para nadadores experimentados de aguas abiertas. Bahía de Kino, que ya es un lugar hermoso y lleno de atractivos naturales, pudiera sumar uno más para nadares locales, nacionales e internacionales, con esto atraer turismo y poner un granito de arena más a los atractivos de este bello lugar sonorense.

 

¿Por qué los Niños?

Se suman varias cosas, éste proyecto a diferencia de otros realizados por su servidor en el pasado, dejó de ser privado, anónimo y comenzó a hacerse público. Los costos para entrenar son altos: renta de lancha, traslados al mar, alimentación, suplementos alimenticios, geles de glucosa, etcétera. Más insumos del entrenador, tales como instrumentos de medición, entre otros. Nos llevó a pensar en la idea de buscar apoyo por patrocinios y no cargar yo solo con los costos. Finalmente un par de entrevistas en radio y una invitación a la televisión local nos han conseguido ciertos apoyos, sin embargo, hasta ahora los costos siguen estando 98% cargados en mí mismo.

Cuando platicamos Omar y yo de patrocinios y pensando primero en la fecha planeada: 28 de Abril, preámbulo a lo que será el día del Niño, inmediatamente pensé que si lucharíamos por buscar apoyo, de una vez tuviera esto un sentido social, ¿Por qué no apoyar a nuestros niños y jóvenes? ¿Por qué no ver esto como una oportunidad de ayudar y dar la oportunidad a otras personas de ayudar?.

Los niños y los Jóvenes, por cursi y trillado que se escuche, son y serán siempre el futuro de nuestra comunidad, de nuestra ciudad, estado, País. Afortunadamente la mayoría tiene el apoyo de sus familia. Pero existe un segmento que no; por eso apoyar la Casa Hogar Guadalupe Libre con este evento de natación pasó a ser ahora una de mis principales motivaciones, ¿con cuánto podremos apoyar finalmente ese día? Hasta ahora no lo sé, ya tenemos algo asegurado por la venta de camisetas alusivas al evento que diversas personas han comprado y cuya ganancia se está acumulando para ellos.

Tenemos la promesa de apoyo de otros patrocinadores que esperamos sumen más a esta causa y a los cuales agradezco de antemano infinitamente su apoyo:

Eat Salads

Lic. Ernesto de Lucas Hopkins

Grupo Larsa Comunicaciones

Ing. Exxon Ammed Alcantar

                                       Ruta estimada de los 32 kilómetros para concretar el cruce del Canal del Infiernillo.

 

¿Qué me deja a mí?

Para mi este reto sumará algo más a mi historia personal, de lograrse, dejaría la satisfacción de mostrar a mis hijos, sobrinos, familiares y amigos que todo se puede. Todo comienza con una pequeña idea en tu cabeza y dependerá de ti hacer tus sueños realidad. Cualquiera que sean tus proyectos, tus sueños, deportivos o no ¿Qué es una vida sin retos? ¿Qué seríamos si no estuviéramos constantemente buscando nuevos límites? Vivir nuevas aventuras, conocer nuevas personas, aprender cosas nuevas.

Diversas entrevistas han hecho énfasis en mi edad: tengo 47, poco más de un mes de cumplir 48. No me siento viejo, aunque sé que sí lo estoy. Me sigo sintiendo como un muchacho, no me siento con capacidad ni autoridad para dar consejos a nadie. Sé que este reto me está dejando (debido al fuerte entrenamiento) grandes beneficios físicos a mi cuerpo, pero el cuerpo es temporal, quiera o no soy consciente que el cuerpo a esta edad va en deterioro. Lo que les puedo asegurar es que éste reto está fortaleciendo mi alma. No puedes enfrentar al mar sin un alma fortalecida, tú eres y serás tu mejor amigo y tu peor enemigo siempre. Y la gran ventaja: Tu alma no se deteriora con el tiempo, todo lo contrario.

One thought on “Nadar es como volar

  • April 12, 2018 at 5:36 pm
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    UNA AVENTURA MÁS PARA TU VIDA PERSONAL, SIEMPRE BUSCANDO NUEVOS RETOS TODOS ELLOS LLENOS DE ADREANALINA Y PONIENDO TU CUERRPO A EXTRAMAS RESISTENCIAS, SIN DUDA LO LOGRARÁS COMO TODOS TUS RETOS ANTERIORES. SIEMPRE SIENDO JUANTO A TODA TU FAMILA UN ESPECTADOR MÁS EN TODAS TUS LOCAS AVENTURAS. FELICIDADES Y QUE SIGAN TUS TRIUNFOS.

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