Invierno 1997: La última parada de ‘La Máquina’

La ilusión por ver una nueva estrella bordada en el uniforme de su equipo se convierte en una nostalgia indeseable cada seis meses. Un proceso al que intenta no acostumbrarse el aficionado de Cruz Azul en los últimos 21 años. La esperanza prospera en la mente cementera.

El octavo y último éxito de ‘La Máquina’ en liga se consumó un 7 de diciembre de 1997. Una fecha que tiene presente en su memoria Héctor Altamirano. El actual director técnico de Cimarrones de Sonora fue parte del plantel que se coronó en el recordado Torneo Invierno de ese año.

El ex futbolista surgido de la cantera cruzazulina debutó en ese semestre en el máximo circuito bajo el mando de Luis Fernando Tena. Sin haber sido un elemento de regularidad en ese entonces, los recuerdos de acariciar el trofeo de campeón emergen, en lo que fue su primera experiencia como profesional.

“Siempre me da mucho gusto recordar, obviamente han sido muchos años de no lograr un título, y hasta ahora no han logrado nada. Todavía falta pasar la semifinal y después poder conseguirlo. Pero yo en lo personal, sigo emocionado, sigo contento, porque cada vez que Cruz Azul va a la liguilla se menciona y siempre me cuelo en la foto de esa final.
Para mí fue algo muy importante, si bien jugué poco, pocos minutos, me tocó estar en la banca el día de la final, pero aprendes, yo lo vi como un aprendizaje, como un crecimiento muy importante para mí, más porque el equipo estaba bien unido, el equipo estaba conformado por gente de experiencia, gente joven que logramos hacer clic, de entrenador estaba el ‘profe’ Luis Fernando Tena, que logró una comunión excelente y que nos llevó a la final para ganar el título”.
Foto: Internet

León y Cruz Azul llegaban a la final, en el papel, como los dos principales candidatos a obtener el campeonato después de ratificar su desempeño en el calendario regular, que les otorgó terminar como primero y segundo de la clasificación, respectivamente. Los ‘Panzas Verdes’ con 32 puntos en 17 fechas y la mejor ofensiva con 30 goles a favor, dejaron en el camino a Toros Neza y América en la liguilla; mientras ‘La Máquina’ con 31 y en sus filas Carlos Hermosillo, campeón goleador de ese torneo, acabó con la participación de Atlas y Atlante.

Posterior al 1-0 a favor como local en el partido de ida en el Estadio Azul, la cancha del Nou Camp sería el último escenario en el que la afición cementera contemplara a sus ídolos levantar un trofeo de liga. Los visitantes tendrían en el once inicial a: Oscar Pérez; Omar Rodríguez, Juan Reynoso, José Luis Sixtos, Guadalupe Castañeda; Carlos Barra, Héctor Adomaitis, Joaquín Moreno; Benjamín Galindo, Julio César Yegros y Juan Francisco Palencia.

En la banca como posible opción de cambio, Altamirano Escudero, era testigo de una las escenas más memorables de los últimos años en el fútbol mexicano: Ensangrentado luego de sufrir una patada por parte del arquero Ángel David Comizzo, Carlos Hermosillo, ingresado como suplente, cobrando el penal que significó el gol de la diferencia en el marcador global al minuto 100 del tiempo extra. Una sequía de 17 años había llegado a su fin.

“Fue un título atípico, fue un partido muy parejo, muy peleado, donde ninguno de los dos regalamos nada, ambos equipos tuvieron sus opciones y al final encontrarte con una situación con el penal, creo que fue muy bueno para nosotros, creo que el partido estaba para irse a penales y ahí otra cosa hubiera sido. Contar con Carlos (Hermosillo) en ese momento creo que fue algo muy importante, muy emocionante. Lo más importante fue que se pudo hacer campeón y lo que podría decir es que es una lástima que Cruz Azul haya pasado sin muchos años sin poder levantar otro título”.

Foto: Internet

Ahora con un plantel reforzado en cada una de sus zonas para obtener el liderato de la clasificación y a una victoria de llegar a una nueva final en su historia, el ex futbolista y actual timonel en el Ascenso MX, visualiza más cerca que nunca, la novena estrella de la institución: “Yo veo a un equipo muy sólido en todas sus líneas, no significa que antes no hubiera seriedad o no hubiera compromiso, creo que siempre ha habido eso. Simplemente las cosas no se han dado como se tienen que dar. Hoy tampoco sabemos que vaya a pasar, pero yo lo veo muy sólido, veo a un equipo serio, bien trabajado, bien dirigido, que la llegada de Ricardo Peláez y de (Pedro) Caixinha, le cayeron espectacular al grupo”.

Consciente de su pasado como futbolista profesional, el ‘Pity’ no trata de ocultar sus colores y sus más íntimos deseos de ver triunfar a la institución con la que debutó en el balompié nacional: “Yo sigo disfrutando, a mí me gusta ver el fútbol y siempre uno trata de desearles lo mejor a los equipos a los cuales uno les tiene cariño, esperemos que Cruz Azul pueda crecer y darle a su afición ese título que urge hace bastantes años”.

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